Águilas de Roma en su tercera edición se consolida como un evento de gran atracción turística, cultural y de hermandad entre los calagurritanos

Un fin de semana épico en el Coliseo de Tierra Rapaz por varias circunstancias. La primera y más dura de combatir, los más de 40 grados centígrados que no impidieron a un público entregado acudir a la cita y bordear la cifra de los mil visitantes durante el fin de semana. Que el público asista así a este evento pagando su entrada, a diferencia de otros eventos subvencionados, y en unas circunstancias extremas de ola de calor, demuestra una vez más el éxito de estas Jornadas de Naturaleza e Historia. Pero el hecho más destacado para Luis Lezana, director del Parque Tierra Rapaz ha sido la enorme profesionalidad, pasión y entrega de las Asociaciones y particulares de Calahorra, que en total hermandad junto al equipo de Tierra Rapaz, hemos vivido un fin de semana que nunca olvidaremos. Salir a un escenario natural con temperaturas asfixiantes con pesados trajes de romanos, kazajos o gladiadores y poder disfrutar al mismo tiempo de lo que se está representando, sólo demuestra una cosa, su compromiso y pasión por lo que hacen. Su compromiso es por Calahorra, por la enorme importancia histórica de su ciudad bimilenaria.
Todos los actores se esforzaron al máximo para dar a conocer lo que en su día Calahorra fue, uno de los municipios más importantes para Roma, la gran Calagurris. Ver a Naioa, la niña de la Sexta Legión Victoriosa que abría paso al solemne desfile, con su gran tambor que apenas dejaba vislumbrarla, seguida de sus orgullosos padres, mirar por un segundo entre la neblina del mágico lago del escenario los ojos de los actores, que te sumergen en la auténtica Calagurris por la verdad y profundidad que irradian, no es sólo un espectáculo, es un honor irrepetible. Cada movimiento, cada gesto, te hacen vivir con los cinco sentidos la trascendencia que pudo sentirse en el coliseo romano. Puedes detenerte en la mirada inquieta del niño que observa atónito cómo se acuñaba una moneda en el taller monetario de la Asociación Amigos de la Historia, que tan ardua labor han hecho durante tantos años para preservar nuestro patrimonio histórico y cultural. Pasear por las calles de Calagurris en Tierra Rapaz y poder dar un bocado delicioso de un dulce típico de la región o adquirir aromas de plantas con las que el propio César se impregnó, es todo un privilegio. Puedes pintarte la cara con motivos de la época romana y sentir que perteneces al sueño de Roma. Nada más empezar el espectáculo con el grandioso desfile de Paso Viviente, ya sabes a ciencia cierta que es algo más que eso. Asistimos a una identidad propia, a un orgullo de los calagurritanos expresado con el alma de más de 200 actores, en definitiva, asistimos a algo que la sociedad debe reclamar con voz fuerte y rotunda, a la hermandad, a la comunión a través de nuestra cultura recibida, nuestro gran legado para los que vendrán detrás. El espectáculo realizado en Tierra Rapaz, es sin duda en la actualidad el mejor del mundo en su temática, con una mezcla explosiva de Naturaleza e Historia. Y sí, se hace en Calahorra. Más de 200 aves sobrevuelan el campo y giran sobre César Augusto, los caballos, dromedarios y gladiadores caídos en batalla. Si cerramos los ojos vemos lo que fuimos y vemos lo que ahora somos, respirando el mismo aire de heroicidad. Si lo deseamos y nos unimos somos capaces de lo mejor.
Por todo esto, desde Tierra Rapaz queremos dar especialmente este año las gracias a todos aquellos que habéis hecho este sueño posible, especialmente a las asociaciones Paso Viviente y Amigos de la Historia, al Centro Ecuestre Valroyuelo y al Centro Canino Alea Can. Sin vosotros, esto no sería posible. Qué gran homenaje hacéis a vuestra ciudad. También agradecer de corazón a todas las empresas, particulares, amigos, vosotros sabéis quiénes sois y por supuesto al gran equipo de Tierra Rapaz y las aves del parque por las que entregamos nuestras vidas. Habéis luchado como jabatos para conseguirlo. Mención también especial al equipo de gladiadores, tanto entrenamiento de Ángel mereció la pena, a las actrices del mercado romano, al gran Lanista Javier, a las espectaculares bailarinas y al gran César Augusto representado por Óscar Moreno. Óscar, siempre estás cuando Calahorra te llama. Qué grande es mi ciudad, qué grande son sus gentes. Hay una cosa que siempre debería priorizarse: con sólo una persona con el corazón apasionado por difundir Calahorra, allí junto a ella, tendrían que estar sus representantes. El calor es igual para todos. Soy un calagurritano orgulloso, orgulloso de su gente, de los míos.











