Hasta 2026, holikers, Calahorra despide la edición 2025 de Holika.

Calahorra ha dicho adiós a la edición más multitudinaria del festival Holika, un evento que durante cuatro días ha transformado por completo la ciudad riojana, convirtiéndola en un hervidero de música, juventud y energía desbordante. Más de 25.000 asistentes diarios llenaron cada rincón de la ciudad, que se convirtió en mucho más que un simple escenario: fue un auténtico estado de ánimo.
Con las maletas llenas de recuerdos, algo de purpurina aún en la piel y alguna prenda perdida entre tanta euforia, los «Holikers» emprenden ahora el camino de regreso. Se apagan los focos, se bajan las estructuras y se recogen los cables, pero queda el eco de una edición inolvidable.
Durante más de 200 horas de música en directo, nombres como Ozuna, Omar Montes, Duki, Timmy Trumpet, Luck Ra o Dimitri Vegas & Like Mike encendieron los tres escenarios principales y los varios repartidos por la ciudad. La anécdota de Ozuna saludando insistentemente a “Logroño” en lugar de Calahorra se ha convertido ya en uno de esos recuerdos compartidos que seguirán girando en stories, fotos y conversaciones.
Y no todo fue según lo previsto: Don Diablo no pudo actuar por un fallo técnico, pero ni eso frenó el ambiente. Holika es más que su cartel. Es la experiencia colectiva, los bailes improvisados, el agradecimiento a una ciudad que acoge con los brazos abiertos y la demostración de que se puede disfrutar sin dejar huella negativa.
Momentos únicos como el de Luck Ra haciendo vibrar a todo el público con su ‘Morocha’, animando incluso a los más cansados a seguir bailando, son los que quedarán en la memoria de esta edición mágica.
Con un mensaje claro y cargado de emoción, Calahorra se despide:
“Hasta 2026, holikers”. Porque Holika no termina, simplemente se pausa. Y su eco seguirá sonando hasta que vuelva a encenderse la música.
Imágenes: Javier Javitxu













































































