Conferencia sobre Julián Felipe y visita guiada al cementerio de La Planilla en el ciclo Antes de que llegue el invierno

Continuando con los actos organizados por Amigos de la Historia dentro del programa “Antes de que llegue el invierno”, para esta semana contamos con dos actividades, conferencia sobre Julián Felipe a cargo de Marcos Herreros Jiménez y visita guiada al cementerio de la Planilla a cargo de Ana Jesús Mateos Gil.
El próximo viernes, 7 de noviembre, a las 20.00 h. en la ermita de la Concepción, Marcos Herreros Jiménez, estudiante universitario, nos ofrecerá la conferencia JULIÁN FELIPE, EL RELOJERO QUE SOÑÓ CON VOLAR. Organiza: Instituto de Estudios Riojanos y Amigos de la Historia de Calahorra
Resumen:
El 16 de febrero de 1837 nació en Calahorra un hombre cuyo ingenio no alcanzaría limites en sus 83 años de vida. Sólo la falta de recursos económicos se interpondría en su camino. Julián Felipe García no sólo fue el relojero que regentó la relojería La Fama, sino que de su taller salieron multitud de inventos que destacaron no sólo por su originalidad sino, sobre todo, por su utilidad. Pero, sin duda, si por algo se le recuerda en Calahorra es por ser el inventor (o precursor) del autogiro, proyecto que inició 30 años antes de que Juan de la Cierva construyera su primer modelo.
Esta conferencia se plantea como una semblanza biográfica de Julián Felipe, con un recorrido por siete de sus patentes, en el que comprobaremos cómo en todos los casos logró ponerlas en práctica pese a que su caducidad impidiese que quedase constancia oficial de ello, entrando finalmente en la interesante y polémica cuestión del autogiro
Al día siguiente, sábado 8 de noviembre, tendrá lugar por decimocuarta ocasión, la tradicional visita guiada al cementerio de la Planilla con Ana Jesús Mateos Gil, Doctora en Historia del Arte e Historiadora de Calahorra, que centrará en LA DECORACIÓN NO FIGURATIVA. EL LENGUAJE SIMBÓLICO DE LOS OBJETOS. Habrá dos turnos, a las 11.00 h. por la mañana y a las 16.00 h. por la tarde. Visita gratuita sin necesidad de apuntarse.
Resumen:
Parece que en un recinto como es un cementerio, en el que predominan las vírgenes y los ángeles, no hay espacio para nada más, pero una mirada atenta nos va a revelar sorpresas en forma de motivos geométricos, escudos heráldicos y objetos simbólicos. Veremos entremezclarse libros, escaleras, estrellas, cadenas, relojes de arena, pirámides, sarcófagos, sudarios, lámparas, monogramas y cruces, que intentaremos explicar desentrañando su sentido. La mayor parte de los símbolos proceden de la antigüedad, con un significado que a veces hemos olvidado o se ha visto mediatizado por una interpretación de sesgo religioso. El lenguaje simbólico, que nunca llegó a desaparecer, alcanzó nuevas cotas durante el Renacimiento y el Barroco y está presente en la escultura monumental de los siglos XIX y XX, y por tanto en los panteones, vinculado a un culto a los muertos que une el sentimiento religioso con el deseo de perpetuar la memoria del difunto. Esta decoración, que puede ser el centro de la obra o jugar un papel muy secundario, no siempre oculta un mensaje, puesto que en ocasiones los motivos se repiten como simples elementos ornamentales.

