Usuarios denuncian caos y falta de transporte tras la apertura de la estación de Calahorra

Un usuario debidamente identificado en nuestra redacción asegura que la nueva estación de autobuses de Calahorra, inaugurada el pasado lunes 15 de diciembre, permanece cerrada en la práctica para los viajeros. Desde ese día, los usuarios se ven obligados a esperar en la calle, sin acceso a las instalaciones y sin información clara sobre los servicios disponibles.
A fecha de hoy, la situación no ha cambiado. No existen conexiones regulares ni con el centro de Calahorra ni con el Hospital, y los horarios de los pocos autobuses que podrían prestar servicio no están definidos ni señalizados. Esta falta de información genera una grave incertidumbre, especialmente entre las personas que tienen citas médicas y dependen del transporte público para poder acudir a ellas.
La antigua estación, aunque obsoleta, permitía al menos el acceso a pie, con un trayecto de cerca de una hora. Sin embargo, la nueva ubicación obliga a los usuarios a desplazarse por la carretera de San Adrián, una vía con escasa o nula acera, lo que supone un riesgo evidente para la seguridad de los peatones. La situación resulta especialmente preocupante para personas mayores y con movilidad reducida.
El taxi tampoco se presenta como una alternativa real, ya que no siempre hay disponibilidad y el coste añadido hace inviable su uso habitual para muchos usuarios.
Los viajeros señalan que la inauguración oficial de la estación carece de sentido si no va acompañada de un servicio operativo y accesible. Más allá de los actos institucionales, reclaman una puesta en marcha efectiva del transporte y soluciones inmediatas que eviten que los usuarios queden desatendidos y expuestos en la vía pública.

