La Catedral de Calahorra y el Palacio Episcopal recibenvarias donaciones para sus espacios litúrgicos yexpositivos
Las piezas donadas contribuyen al cuidado del patrimonio religioso, al uso litúrgico de la Catedral y a la mejora de los espacios visitables del conjunto episcopal.

La Catedral de Calahorra y el Palacio Episcopal han recibido varias donaciones destinadas a enriquecer sus espacios litúrgicos, expositivos y patrimoniales, en el marco del cuidado y la puesta en valor del conjunto catedralicio. La Cofradía de San Judas Tadeo ha donado a la Catedral de Calahorra dos piezas de mobiliario auxiliar litúrgico: un atril y un ambón, ambos decorados con el escudo del Cabildo Catedral. Las dos piezas han sido ya colocadas en el presbiterio. El atril para el Misal se ha situado en el altar, mientras que el ambón ocupa el espacio destinado a la proclamación de la Palabra de Dios, facilitando que el celebrante pueda depositar en él la Biblia durante las celebraciones litúrgicas. El Palacio Episcopal mejora sus espacios expositivos El Palacio Episcopal continúa también mejorando los espacios expositivos y turísticos de su entorno religioso, histórico y monumental con la incorporación de nuevos elementos de iluminación. En concreto, una familia calagurritana ha donado seis grandes lámparas y cuatro apliques de cristal de roca, que decoran e iluminan varias salas del Palacio Episcopal. Esta aportación contribuye a realzar la belleza de estos espacios y a mejorar la experiencia de quienes los visitan.
El reclinatorio de San Valentín de Berriochoa
El Palacio Episcopal ha recibido asimismo la donación de una pieza de especial significado religioso e histórico: un reclinatorio que fue usado por San Valentín de Berriochoa. San Valentín de Berriochoa, nacido en Elorrio el 14 de febrero de 1827, murió martirizado en Hai Duong, Vietnam, el 1 de noviembre de 1861. Religioso misionero dominico, fue ordenado en la capilla del Palacio Episcopal en 1851, espacio que ahora alberga este reclinatorio. Fue canonizado en 1988 y es copatrón de Vizcaya y de la Diócesis de Bilbao. El reclinatorio ha sido donado por un canónigo de la Catedral, que a su vez lo recibió de las Madres Concepcionistas de Logroño. Según la tradición, esta pieza se encontraba en el oratorio particular de una familia logroñesa y en ella se arrodillaba San Valentín de Berriochoa en la acción de gracias. La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y el Cabildo catedralicio agradecen estas donaciones, que contribuyen al cuidado, conservación y puesta en valor del patrimonio religioso de la Catedral de Calahorra y del Palacio Episcopal, al servicio de la liturgia, la visita cultural y la transmisión de la fe.



