Descenso de extranjeros empadronados en Calahorra genera debate político

El número de extranjeros empadronados en Calahorra ha experimentado un descenso notable entre junio de 2025 y enero de 2026, según informó esta mañana la alcaldesa, Mónica Arceiz. A fecha de 31 de enero, el padrón municipal registra 5.266 extranjeros, 1.532 menos que en junio de 2025, de los cuales 4.110 son no comunitarios y 1.156 comunitarios.
La alcaldesa destacó que la reducción se debe a las medidas de control implementadas en la Oficina de Atención al Ciudadano (OAC), con el objetivo de garantizar que los empadronamientos se realicen de forma legal. “Las medidas que pusimos en marcha han funcionado y ahora hay bastantes menos solicitudes de altas en el padrón por parte de extranjeros”, afirmó Arceiz. Además, solicitó al Gobierno central que se exija el NIE a los extranjeros antes de empadronarse, equiparando los requisitos de identificación a los que se piden a los ciudadanos españoles.
“¿Queremos que no venga nadie? No, no queremos eso. Queremos que quien venga a Calahorra no haya cometido delitos ni tenga asuntos pendientes con la ley”, subrayó la alcaldesa, señalando que la medida busca seguridad y control administrativo.
Críticas del PSOE
El Partido Socialista de Calahorra cuestiona la gestión de la alcaldesa y la interpretación de los datos. Según el PSOE, el descenso anunciado refleja principalmente que el Ayuntamiento llevaba más de un año sin tramitar bajas en el padrón, lo que habría provocado una acumulación artificial.
“Resulta evidente que si durante más de un año no trasladas ninguna baja del padrón, se te van acumulando, y luego puede dar la sensación de que estás haciendo mucho trabajo de golpe”, argumentaron desde el PSOE. Además, critican la propuesta de exigir el NIE a los extranjeros para empadronarse, recordando que la legislación vigente permite realizar el empadronamiento con pasaporte.
Los socialistas también ponen en duda la eficacia de las medidas anunciadas por Arceiz, señalando que, según datos del propio Ayuntamiento, el descenso real desde noviembre de 2025 apenas ha sido de 18 personas, y que la cifra de 5.266 extranjeros empadronados es muy cercana a la registrada en noviembre.
“Mientras la alcaldesa se entretiene en esta competición por ser más racista que los de Vox, otros asuntos importantes para la ciudad, como el Centro de Formación Profesional o el Centro de Día, siguen abandonados”, señalan desde el PSOE, instando a Arceiz a “cumplir la ley y dejar de hacer el ridículo”.
Un debate abierto
El descenso de extranjeros empadronados en Calahorra abre un debate sobre el control del padrón, la legalidad de los empadronamientos y la gestión municipal. Por un lado, el equipo de gobierno destaca la necesidad de regulación y seguridad; por otro, la oposición critica lo que considera una política de apariencia que no refleja cambios reales en la población extranjera.

