La Ruta del Vino Rioja Oriental celebró en Aldeanueva deEbro una jornada de puertas abiertas con recorridosguiados, visita a San Bartolomé y catas maridadas
La Ruta del Vino Rioja Oriental celebró el sábado 30 la jornada “Descubre el Patrimonio Vitivinícola” en Aldeanueva de Ebro, con actividades gratuitas en turno de mañana y de tarde y la participación de más de 30 personas entre ambos pases. El programa permitió recorrer la Ciudad del Vino —denominada por ACEVIN y que ningún otro municipio de Rioja Oriental es—, conocer las esculturas de Miguel Ángel Sáinz, visitar la iglesia parroquial de San Bartolomé y finalizar con una cata maridada en el mirador del viñedo.
Durante la mañana, los participantes realizaron un recorrido a pie por la Ciudad del Vino y su patrimonio asociado, con paradas para interpretar piezas de Miguel Ángel Sáinz —casi todas relacionadas con la viticultura y distribuidas por el municipio— y comprender la huella del vino en el paisaje y la vida local. La visita continuó en la iglesia de San Bartolomé, cuyo principal atractivo fue acceder a la torre para disfrutar de unas vistas panorámicas de 360º sobre el municipio y su extenso y moderno barrio de bodegas. El recorrido concluyó con una cata maridada de productos riojanos en el mirador del viñedo, construido expresamente para apreciar el denominado Mar de Viñas, un paisaje que constituye en sí mismo un valioso patrimonio vitivinícola. Por la tarde se repitió el esquema para facilitar la participación en ambos horarios.
Un proyecto compartido
La iniciativa, organizada por la Ruta del Vino Rioja Oriental, se enmarca dentro del proyecto “RUTAS DEL VINO DE ESPAÑA. EXPERIENCIAS 360”, aprobado en la convocatoria 2023 del programa “Experiencias Turismo España”, impulsado por la Secretaría de Estado de Turismo y financiado por el Ministerio de Industria y Turismo a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y la Unión Europea – NextGenerationEU. Asimismo, fue posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Aldeanueva de Ebro, el Museo del Vino y la parroquia local. Además de promover el disfrute del patrimonio, la jornada contribuyó a sensibilizar sobre su valor, desestacionalizar el turismo cultural y enológico e impulsar productos sostenibles en el medio rural.

